El año pasado visité California por primera vez en 30 años, los que cumplí en San Francisco el 4 de julio del 2009.
La zona norte y el centro de California, su naturalez y sus museos fueron un gran regalo para mi. Regalo que compartí a través de la entrada en mi blog “Cuatro museos, cuatro historias museográficas distintas“. En ella, decía:
“Como veis no ha habido tiempo de aburrirse… más bien ha sido una experiencia, que desearía se hubiera alargado algunos cuantos meses más…”
Un año más tarde, aún con ganas de seguir alargando la experiencia californiana, emprendía mi segundo viaje a la costa oeste americana. Este año lo hacía con la intención de pasar allí algo más de un mes, seguir trabajando en más temas relacionados con el proyecto Expolab y las exposiciones participativas, juntamente con el equipo del Tech Virtual Museum de San José, y volver llena de nuevas propuestas e ideas frescas.
El trabajo con el Tech Museum ha ido muy bien. Estamos acabando un libro sobre la experiencia adquirida durante los meses que ha durado Expolab y hemos enviado un artículo al 11th International Conference on the Public Communication of Science. El Tech Museum es un museo comprometido con la participación, y prueba de ello lo son iniciativas como la inaguración de “The Tech Callenge Gallery” a la que asistí el pasado día 11 de agosto.
El presidente de The Tech, Peter Friess, inauguró esta exposición que pone a disposición de los nuevos visitantes más de cuarenta experimentos totalmente interactivos, explicados por los propios chicos y chicas usuarios del museo.
Esta exposición ha sido y es un proceso de aprendizaje para todos. Por un lado, niños y niñas cercanos al Tech Museum han aprendido a partir del proceso de creación de la propia exposición. También han conocido leyes de la física relacionadas con la luz, la mecánica, los fluídos, entre otros, para después explicarlo en un lenguaje comprensible, divertido y cautivador. Ellos mismos son los protagonistas y comunicadores de lo que han entendido. Aparecen en un video detrás de cada experimento presente y visible en la sala.
Por otro lado, los profesionales del Tech han compartido muchos momentos con los verdaderos protagonistas del museo y han vivido de cerca la experiencia de estos visitantes. Tanto es así, que el presidente del Tech Museum definía las explicaciones de los niños como una medida del valor del propio centro.
Finalmente, los nuevos visitantes podrán experimentar y entender la ciencia gracias a los vídeos grabados por visitantes anteriores: los chicos y chicas que mencionába. Todos el público, tarde o temprano, podrá ser protagonista de esta exposición “The Tech Challenge Gallery” porque será un proceso que se mantendrá vivo y activo. El Tech Museum creará un nuevo laboratorio, donde los niños y niñas grabarán las explicaciones de lo que han aprendido durante la realización de experimentos y actividades en el centro. Si lo pueden explicar, es que lo han entendido.
Esta exposición, sin embargo, no sólo está dirigida a los más pequeños, los mayores también podrán disfrutarla. Iniciativas como esta ayudan a involucrar más a los visitantes de los museos, así como también contribuyen a redefinir el propio papel que juegan estos centros en la sociedad del siglo XXI. Museos y Science Centers se ven retados por las necesidades de una nueva sociedad y por la popularización de nuevas herramientas digitales. ¡Esta es una buena respuesta a este reto!
A pesar de pasar muchas horas en el Tech Museum, éste no ha sido el único centro que he visitado estos días. Han sido muchas las exposiciones y los centros de interpretación a los que me he acercado y con los que he disfrutado: el Lawrence Hall of Science, el Chabot Space & Science Center, el NASA Ames Exploration Center, el Computer History Museum, el Oakland Museum of Caliafornia, el Petrified Forest de Calistoga, el Old Faithful Geyser de la zona de Napa y el vino o el propio Exploratorium. Además también he tenido la oportunidad de conocer iniciativas muy atrevidas como el TechShop o los Future Salon en el mítico Xerox PARC de Palo Alto.
Este museo me sorprendió muy gratamente. Fueron muchos los momentos en que pensé: ¡Qué idea tan brillante!. No es demasiado grande, pero está repleto de conceptos interactivos sustentados en una realidad interesante. Una de las exposiciones estrella muestra la física del movimiento gracias a las montañas rusas y demás atracciones de los parques temáticos. Así como también explica mediante prototipos porque nos sentimos mareados o sentimos náuseas. ¿No os parece un magnífico tema para atraer a niños y adolescentes?
Le dedican espacio a las matemáticas o a temas de investigación como la nanotecnología o la astronomía. Pero para mi, una de las temáticas mejor tratadas en este museo es la geología, ya que el Lawrence Hall Of Science dedica toda una exposición exterior a la comprensión y experiencia en primera persona de qué es una falla, un pliegue, un rio, un embalse. Todo ello acompañado de una vista increíble sobre la bahía de San Francisco conectando así las explicaciones con la experiencia personal con la situación geológica real de esta zona.



Otra agradable propuesta para disfrutar y tocar la geología y la paleontología es pasear por el Petrified Forest de Calistoga, al norte de San Francisco.

El Chabot Space and Science Center es un museo impresionante totalmente dedicado a la astronomía, la cosmología, la aeronáutica espacial y todo aquello que se relacione con el espacio. Está situado en las preciosas colinas de Oakland.
Este centro ofrece interactivos y exposiciones científicas para personas de todas las edades, actividades monitorizadas por voluntarios como, por ejemplo, la creación de una pulsera con material sensible a la luz ultravioleta o la construcción de un coche solar; un planetario digital y varios telescopios. Es curioso como una vez acabada la visita, sales de la puerta con una extraña sensación, la de que cuando seas mayor… ¡te gustaría ser astronauta!!
El Ames Exploration Center de la NASA también ofrece material educativo para acercar la astronomía, la aeronáutica y el trabajo desarrollado por los investigadores al público general. Este modesto centro está situado a las puertas del centro de investigación de la propia NASA.

Mi visita al Computer History Museum fue breve ya que tan sólo quedaba una décima parte de lo que acabará siendo este interesante museo. El Computer History Museum ha entornado sus puertas, sin llegar a cerrarlas, para preparar su propia revolución, tal y como anuncian actualmente en su web. !Espero con entusiasmo la futura inauguración del museo de los 2000 primeros años de la computación! ¿Quién sabe? Tal vez pueda ser una excusa para una tercera visita a estas tierras…

En medio del Silicon Valley, no sólo la historia de la computación es interesante. En estas tierras también se encuentran espacios donde se trabajan las aplicaciones que la era digital nos ofrece y los participantes se ensucian las manos con siliconas, metales, cortadoras especializadas, máquinas de coser o tornos.
¡Si sabes lo que te gustaría construir, gracias a TechShop seguramente lo puedes conseguir!
Este año no he repetido la increíble experiencia de visitar el acuario de Monterey, pero sí que he regresado a esta bella ciudad. Esta vez para adentrarme en el mar a bordo del barco Princess y observar ballenas. Un espectáculo digno de ser aplaudido. La vida natural en Monterey es abrumadora: ballenas, focas, nutrias, patos, gaviotas… ¡
Es increible cómo humanos y focas comparten la playa!
Motivada por las recomendación que me dió Nina Simon, también visité el Oakland Museum of California donde tuve la grata sorpresa de encontrarme con una exposición temporal dedicada a Píxar: 25 años de animación.
La exposición “California History” hace un atractivo viaje por la historia de California desde la increíble diversidad de principios de la cultura nativa americana, pasando por la fiebre del oro y el crecimiento de San Francisco, a través del ascenso de Los Ángeles y Hollywood, hasta las tumultuosas décadas de los años 1960 y 1970. Esta exposición acaba con espacios dedicados a la memoria de los visitantes, con interesantes vitrinas de recuerdos y espacios dedicados a problemas actuales y perspectivas contemporáneas. Una línea de tiempo donde los visitantes pueden indicar cuáles han sido los hechos que más han influído en el transcurso de los años nos despide de este gráfico e interesante recorrido.
Evidentemente, este año también encontré un momento para volver visitar el Exploratorium, el padre de los interactivos, el nido de la creatividad. De nuevo volví a jugar y a sorprenderme con sus nuevos interactivos, este año dedicados a la geometría. De la mano de Karen Wilkinson pude conocer mejor los interiores de tan mágico lugar. Visitamos los talleres, hablamos con los ingenieros y voluntarios, conocí su estrategia educativa y participativa y me dejé fascinar por los prototipos construídos por participantes y visitantes. El Exploratorium fue en su nacimiento, y continua siendo 40 años después, un museo de ciencia ejemplar. ¡Felicidades a todo el equipo!
Estas son algunas de mis experiencias vividas durante estos más de treinta días en California, pero como siempre aún me quedan más en el tintero: más espacios visitados, más personas conocidas, más conversaciones sostenidas, más pensamientos, más ideas… y un sinfín de nuevas inspiraciones que imagino irán germinando a lo largo de lo que queda de año y más allá.
Como ya dije una vez, aquí no hay tiempo para aburrirse. Visitar California y el hervidero de Sillicon Valley es una experiencia que te gustaría alargar unos cuantos, muchos, meses o repetir de vez en cuando!
Hola Irene, hace poco he conocido tu proyecto de la mandarina de newton, ahora he ido siguiendo tu viaje, qué interesante conocer de primera mano lo que se está haciendo en los museos de allí para divulgar la ciencia. Una trayectoria muy singular la tuya! te felicito
begoña
¡Muchas gracias Begoña!
Espero poder seguir explicando lo que se hace en los museos del mundo que vaya visitando. Es un placer!
Estamos en contacto!
Irene L.A.
me parece muy interesante todo lo que nos explicas, descubriendonos nuevos proyectos y haciendonos emocionar!!! sigue así
¡Gracias Yolanda!
¡La verdad es que es un placer!
Un saludo,
Irene L.A.
Hola Irene, estudio Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, Cuba.
En estos momentos estoy realizando la investigación para mi tesis de licenciatura, que es sobre publicaciones culturales en internet que utilicen las herramientas web 2.0, y en las que los contenidos, los significados y hasta el tipo de comunicación se construyan en conjunto.
Acudo a tí porque ví este enlace en el proyecto “co-creating cultures” y quizá podrías ayudarme a encontrar este tipo de plataformas, o páginas, o revistas… para poder conformar la muestra de análisis, además de alguna bibliografía sobre el tema.
Probablemente conozcas alguna tesis sobre la reconfiguración del lenguaje y la comunicación en este tipo de sitios que me puedas recomendar, o ayudar a encontrar, porque para mí, muchas bases de datos importantes están prohibidas.
Sé bien que este tipo de solicitudes no son muy frecuentes, de hecho, ninguna de las personas que he intentado contactar me ha respondido. Pero mi problema es que por un lado me apasiona mucho el tema, y por otro es muy complicado trabajar cualquier cosa relacionada con internet en mi país por el diminuto ancho de banda que tenemos y las mínimas posibilidades de conexión. Por eso no dispongo de todo el tiempo que me gustaría para poder buscarlas yo misma.
¿Hay alguna posibilidad de que me ayudes, o alguien que conozcas?
Mis contactos son:
rachel@lajiribilla.cu
rachel.drojas@gmail.com
Buenísimo tu recorrido, por cierto.
Gracias de antemano